Calambres musculares al correr

Son muchas personas en todo el mundo las que hacen deporte prácticamente a diario buscando tener un mejor tono muscular y evitar problemas de salud derivados de una vida sedentaria; estas personas son más propensas a sufrir calambres en los músculos, aunque el resto de personas también están expuestas a este problema, aunque en un menor índice de posibilidades.

Ya sea que practiques golf, running u cualquier otro deporte, estamos expuestos a dolores y lesiones. Un calambre es un espasmo muscular completamente involuntario que suele ser doloroso y que es producido tras un esfuerzo físico de cierta intensidad. A pesar de que es temporal, a nadie nos gusta sufrir esa molestia cuando aparece, por eso, si sois propensos a esta clase de síntomas, os invitamos a que sigáis leyendo esta entrada porque os ayudará a saber cómo calmar los dolores que provoca.

En el momento que suceden, algo completamente impredecible, notaremos una gran molestia, por lo que una de muestras primeras reacciones sea echarnos la mano a la zona afectada. Lo normal es sentarse o ir caminando más lento, especialmente si el calambre se produce en alguno de los músculos de nuestras piernas.

Si el dolor es demasiado intenso podemos tomar un ibuprofeno o cualquier otra clase de analgésico que nos ayude a sobrellevar el dolor, pero no hay que ponerse nerviosos porque es un dolor que no dura demasiado tiempo aunque en ocasiones suele ser bastante intenso.

Cuando se produzca hay que respirar calmadamente hasta ir nivelando la respiración. Hay que recordar que la respiración es la base de un buen desempeño físico para dosificar el esfuerzo y llevar el oxígeno a todas las partes de nuestro cuerpo que así lo requieran.

Si el calambre es muy fuerte podemos intentar relajar la zona masajeando suavemente la zona afectada y si no llegamos podemos pedir ayuda a un familiar o amigo o si podemos, visitaremos a un fisioterapeuta o un masajista, quien nos ayudará a eliminar esta clase de problema en muy poco tiempo y realizando la presión y movimientos adecuados en un área localizada.

Un problema a considerar es si el calambre aparece no después del hacer ejercicio sino durante, lo que resulta muy molesto y nos obligará a parar la actividad que estemos realizando en ese momento, aunque no suele darse con demasiada frecuencia.

¿Cómo reducir la posibilidad de que nos dé un calambre muscular?

La respiración juega un papel muy importante en el ejercicio físico, por ello nunca está de más que aprendamos a respirar adecuadamente para la práctica de ejercicio, esto reducirá notablemente la posibilidad de la aparición de calambres. El calentamiento adecuado también será un estupendo aliado para permitir que los músculos trabajen adecuadamente y tengamos menos posibilidades de que aparezcan los calambres.

La hidratación es algo de vital importancia cuando hacemos ejercicio, especialmente si hace calor, situación en la que el cuerpo necesita estar hidratado. Si hace mucho calor y el ejercicio lo solemos hacer fuera de casa, tendremos que esperar a las primeras horas del día o de la noche, momento en el que la temperatura desciende más y nos costará menos hacer el ejercicio físico.

El potasio también es importante para ayudarnos a prevenir los calambres. Un buen zumo de naranja o un plátano pueden proporcionarnos la cantidad suficiente para evitarlos. El siguiente consejo es algo de sentido común aunque no todo el mundo lo tiene en cuenta; nunca debemos hacer ejercicio nada más acabar de comer, puede provocar mareos y vómitos y no nos serviría de nada.

Son consejos muy sencillos que todo el mundo que hace ejercicio debe tener en cuenta para evitar pasar por ese molesto momento cuando aparece un calambre, especialmente en el momento en el que se está haciendo ejercicio, pero que ahora ya sabemos cómo evitar. Muchos jugadores de golf olvidan estirar bien antes de cada practica. Ten en cuenta que al golpear la bola estamos estirando muchos músculos, así que no olvides estirar bien para que entren en calor.